Turistas
multitudes
en marcha
abandonando
la realidad
buscando
lo que les falta
lo
que no son
El
destino turístico
recibe
ingentes toneladas
de
infelicidad
de
rutina
de
esperanzas en descansar
de
un uno mismo
No
es sólo
la
agresión ecológica
de
los cuerpos
sino
la sentimental,
lo
que deja muertos
los
sitios de veraneo
y
pinta octubres
en
blanco y negro
El
viajero
vive
donde va
el
turista
se
lleva su vida
allá
adonde va
como
un equipaje más
Ahora
que la comunicación
ha
triunfado sobre la distancia
seguimos
empeñados
en
trasladar los cuerpos
en salvarnos por un tiempo
o
al menos
en obtener una indulgencia
Yo
también viajo
cuando
soy capaz
de
mirar un atardecer
y
verlo
cuando
me emborracho
ensanchando
las madrugadas
cuando
escribo sin saber de ti
ni
de nadie
cuando
a veces,
todo
se vuelve más blando por un rato
y
sueño imposibles
cuando
puedo ver la luz
jugando
con las rendijas
a las cinco de la tarde
mientras
duermes
y
viajas, tu también
por otros
mundos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario