Corremos.
Corremos.
La
vida era esto
el
tiempo justo
medido,
calculado.
Agendas,
compromisos,
citas,
proyectos, vencimientos.
La
vida enraizada en un reloj
que
va segando los minutos,
las
horas, los años.
Crono
recién cortado en los pesebres
listo
para devorar, cagar
y
volver a empezar.
Sólo
queremos ganar tiempo
olvidando
que
hubo un tiempo
en
el que amábamos
perder
el tiempo
A
quien le sobra el tiempo
es
que no tiene nada.
Porque
lo tiene todo.
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