Prometo,
me prometo
promover una pequeña revolución
en los instintos
y en las horas
Aprender a ser celoso
con mis desvaríos
y sus consecuencias
con mi tendencia febril
a la autodestrucción
predicha como un designio
Aprender a reprimir
urgentemente
el miserable egoismo
que se camufla en los adentros
con nombres más lujosos
Impedir el paso
a cualquier precio
a la duda estéril
que nace presuntamente
lírica
para morir como mercenaria
de los deseos insatisfechos
Reconvertir la pasión
por lo perdido
en anhelo
de otras victorias
Una vez organizada esta defensa
habrá que emprender el ataque
a los conceptos
a las costumbres
a los tiempos
a los lenguajes
Quedan derogados
los toques de queda en el alma
el espionaje sentimental
los impuestos sobre el placer
las fronteras entre mi yo y cualquier tu
Especial énfasis en el programa
tendrá el aprendizaje
para valorar lo que se tiene
Y el desaprender
a sobrevalorar lo que se tuvo
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