Andar la ciudad desierta
en mi madrugada insomne
pastoreando rebaños durmientes
para que los sueños no se pierdan
para que puedan volver
al redil de la vigilia
y deshacerse en el café
mientras te pienso
el cielo va revelándose
mudo y solemne
y sigo andando
para no estar en ningún sitio
en la era del gps
las ventanas comienzan a encenderse
como brasas volantes
y te imagino
abriendo tu día
mientras vuelvo sobre mis pasos
desandando lo vivido
desnudando la mañana
soñándote, yo ahora.
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